La palabra "Hummus" viene del árabe y significa precisamente garbanzos, una legumbre que se cultivó por primera vez en Oriente Medio hace 10 mil años.

El nombre completo es en realidad “?ummu? bi ?a??na”, que significa "garbanzos con tahini", que es una pasta hecha de sésamo oscurecido. El nombre en sí mismo también parece sugerir que el humus se originó en un país árabe; la receta más cercana fue escrita en El Cairo en el siglo XIII que fue hecha con garbanzos, vinagre y limón, especias y aceite, pero no tahini o ajo. Irónicamente, la primera receta con tahini es de la cocina egipcia.

Todavía hay quienes afirman que es un alimento judío, mencionado en la Biblia al menos hace 3500 años, pero incluso Grecia afirma que el humus es el alimento básico de su cocina. Pero Egipto, Grecia e Israel no son los únicos contendientes. Otros países del Oriente Medio también reclaman el humus, entre ellos el Líbano. Charles Perry, presidente de los Historiadores Culinarios del Sur de California y experto en comida árabe medieval, dice que el humus se originó en Damasco porque aquí se acostumbraba a ensamblar la comida sosteniendo el tazón contra la pared.

Puede parecer un asunto trivial, pero descubrir sus orígenes podría ser importante para la identidad culinaria. La ya legendaria "Guerra del Humus" comenzó en 2008 cuando el Líbano acusó a Israel de reclamar lo que en su lugar le pertenecía.

Los libaneses demandaron a los israelíes por violación de los derechos de autor y pidieron a la Unión Europea que reconociera el humus como alimento libanés. Actualmente la batalla sigue en curso y puede que no termine pronto.

Lo que es seguro es sólo la bondad del humus, un alimento delicioso, rico en proteínas, potasio, hierro, magnesio, ácido fólico, manganeso, vitamina B-6 y fibra.