El batbout es un pan tradicional de Marruecos, suave y lleno de cavidades internas que lo hacen perfecto para rellenar con carne, verduras o queso.
Se elabora con una combinación de harina blanca, sémola y levadura, y se cocina en sartén hasta obtener un dorado apetitoso.
Este pan casero es ideal para acompañar tajines, sopas o para preparar sándwiches autenticos con sabores marroquíes.
Batbout
Ingredientes
100 gramos de Harina de sémola
150 gramos de Harina común
5 gramos de Azúcar
150 mililitros de Agua tibia
6 gramos de Levadura fresca
15 gramos de Aceite de oliva
6 gramos de Sal
Preparación
Paso 1 : En un recipiente grande, se mezclan la harina blanca, la sémola y el azúcar.
Paso 2 : Se forma un hueco en el centro y allí se desmenuza la levadura fresca.
Paso 3 : Poco a poco, se va añadiendo el agua tibia mientras se va mezclando con una cuchara de madera o con la mano, hasta integrar todos los ingredientes.
Paso 4 : Luego, se incorpora el aceite de oliva y la sal, y se continúa mezclando hasta obtener una masa homogénea.
Paso 5 : La masa se transfiere a una superficie enharinada y se amasa durante varios minutos hasta que quede suave, lisa y elástica.
Paso 6 : A continuación, se coloca en un recipiente ligeramente aceitado, se cubre con un paño limpio y se deja fermentar hasta que doble su volumen, aproximadamente dos horas.
Paso 7 : Una vez fermentada, la masa se divide en 12 porciones iguales, formando pequeñas bolas.
Paso 8 : Cada bola se coloca sobre papel de horno y se aplasta suavemente con las manos hasta formar discos de aproximadamente 1 cm de grosor.
Paso 9 : Se vuelven a cubrir y se dejan reposar unos 30 minutos, permitiendo que inflen ligeramente.
Paso 10 : Mientras tanto, se calienta una sartén antiadherente a fuego medio.
Paso 11 : Cuando esté caliente, se colocan los panes en la sartén, retirando el papel de horno cuando el pan toque la superficie caliente.
Paso 12 : Se cocinan tapados durante unos 3 minutos por cada lado, hasta que estén dorados y inflen un poco.
Paso 13 : Finalmente, se retiran y se dejan entibiar sobre un paño limpio, conservando así su textura esponjosa.













