La chebakia marroquí es un dulce tradicional que combina textura crujiente y sabores intensos a sésamo, especias y frutos secos.
Se prepara con una masa aromatizada y se fríe hasta dorar, luego se sumerge en miel caliente para crear un bocado irresistiblemente delicioso. Este dulce es muy popular durante el Ramadán y se caracteriza por su forma entrelazada o en pequeños nidos, además de su sabor aromático y textura perfecta para disfrutar en cualquier momento especial.
Chebakia Marroquí
Ingredientes
300 gramos de Harina
100 gramos de Semillas de sésamo
50 gramos de Almendras
½ cucharilla de Goma arábiga
1 cucharilla de Semillas de anís
1 pizca de Sal
1 cucharilla de Vinagre
60 gramos de Mantequilla
1 Huevo
1 cucharilla de Canela en polvo
40 mililitros de Aceite vegetal
Agua de azahar
1 Sobre de polvo de hornear
Miel
Aceite para freír
Preparación
Paso 1 : Las semillas de sésamo y las almendras deben ser tostadas en una sartén sin aceite hasta que desprendan aroma y adquieran un tono dorado.
Paso 2 : Una vez tostadas, se colocan en una procesadora junto con la goma arábiga y las semillas de anís.
Paso 3 : Se trituran hasta obtener una mezcla fina y arenosa.
Paso 4 : En un recipiente, se mezclan la harina, los frutos secos en polvo, las especias, la sal y el polvo de hornear.
Paso 5 : Se añade la manteca, el huevo, la canela y el vinagre.
Paso 6 : Se empieza a incorporar agua con agua de azahar poco a poco, mientras se mezcla, hasta formar una masa suave, flexible y elástica.
Paso 7 : Es recomendable amasar durante unos cinco minutos para lograr la consistencia deseada.
Paso 8 : La masa se envuelve en film transparente y se deja reposar en la nevera durante aproximadamente 45 minutos.
Paso 9 : Luego, se divide en pequeñas porciones para extenderlas en una superficie enharinada hasta alcanzar entre 1 y 2 milímetros de grosor.
Paso 10 : Con la masa estirada, se cortan en formas tradicionales o en tiras largas, que se enrollan formando nidos o se entrelazan mediante cortes internos.
Paso 11 : En una cazuela o freidora se calienta abundante aceite a unos 170 °C.
Paso 12 : Las chebakia se fríen en tandas, girándolas continuamente para asegurar que se cocinen uniformemente y se doren.
Paso 13 : Cuando estén listas, se retiran con una espumadera y se colocan sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
Paso 14 : Mientras tanto, se calienta la miel junto con agua de azahar en una cacerola hasta que comience a espumar.
Paso 15 : Las chebakia se sumergen en la miel caliente durante un par de minutos, para que absorban el almíbar.
Paso 16 : Finalmente, se colocan en una bandeja, se espolvorean con semillas de sésamo tostado y se dejan enfriar antes de servir.












