El mshabak es un dulce típico de Líbano, especialmente popular durante Ramadan y festividades religiosas.
Con harina, levadura y un toque de mantequilla, se fríe hasta obtener un dorado perfecto y se baña en jarabe de azúcar aromatizado con limón y acqua de flor de azahar.
Esta receta casera permite recrear esa sensación de tradición y sabor auténtico en tu cocina con pasos sencillos y ingredientes accesibles. Perfecto para compartir en familia o celebrar momentos especiales con un toque dulce que evoca la calidez del Levante.
Mshabak
Ingredientes
2 tazas de Harina
1 cuchara de Almidón de maíz
1 cucharilla de Levadura instantánea
1 pizca de Sal
1 litro de Aceite de cocina
4 tazas de Azúcar
2 tazas de Agua
½ cucharilla de Jugo de limón
1 cuchara de Agua de azahar
Preparación
Paso 1 : Primero, se tamiza la harina junto con la sal y se combina con la levadura.
Paso 2 : A esta mezcla se le añade el almidón de maíz disuelto en agua, y luego se incorpora lentamente el resto del agua, removiendo hasta obtener una masa líquida similar al yogur.
Paso 3 : La masa se coloca en un bol limpio, cubriéndola con un paño para dejar que fermente en un lugar cálido, permitiendo que aumente de volumen.
Paso 4 : Una vez fermentada, la masa se vierte en una botella plástica con una boquilla estrecha o en una bolsa de plástico con la esquina cortada, para facilitar el moldeado.
Paso 5 : Mientras tanto, en una olla se calienta el aceite a fuego medio.
Paso 6 : Con la ayuda de la bolsa o la botella, se forman círculos o patrones en el aceite caliente, friéndolos hasta que estén dorados y crujientes.
Paso 7 : Los mshabak se sacan del aceite y se colocan directamente en un jarabe caliente y aromatizado con jugo de limón y agua de azahar, permitiendo que se impregnen de sabor.
Paso 8 : Finalmente, los mshabak se colocan en un plato de servir y se disfrutan en buena compañía, disfrutando de su aroma y textura única.













